El Dakar abandonaba ayer tierras chilenas tras siete especiales para reencontrarse con Argentina. La undécima etapa transcurría entre Santiago y San Juan, una jornada con un enlace inicial de 211 km, una especial de 220 km y otro enlace de 3 km que terminaba con un triunfo inesperado, el del holandés Frans Verhoeven, que lograba la primera victoria de etapa para BMW en este Dakar.
Vista la especial de la etapa, muy similar a la de la jornada anterior, todo apuntaba a Marc Coma como el favorito a la victoria pero un gran fallo de navegación le privaba del triunfo. El de Avià decidía seguir recto en el km 13 en lugar de girar a la derecha. Como resultado, recorría 3km de ida y otros tantos de vuelta hasta encontrar el camino correcto, perdiendo una decena de minutos al paso por el CP1 (km 51). Sus rivales inmediatos cometían el mismo error, pero al ver al español dar media vuelta, limitaban en cierta medida el daño.
Pensando ya en la larga jornada de hoy, Marc, noveno en la etapa de ayer, comentaba: "Hoy ha sido un día realmente complicado. Sabíamos que la etapa sería dura y muy exigente y no queríamos castigar la mecánica. De hecho, hemos salido tranquilos y con la intención de no arriesgar en ningún momento. Luego un problema de navegación nos hizo perder algunos puestos en la clasificación. La etapa de mañana será muy larga y nada fácil. Casi 500 kilómetros de especial nos pondrá a prueba una vez más!" (1ForAll)
Tras tomar la salida en novena posición, el estadounidense Jonah Street, cuya actuación ha sido más bien discreta desde el inicio de la prueba (no habiendo finalizado nunca en el Top 5 de una especial), no cometió el mismo error de navegación, firmando el mejor tiempo al paso por el CP con una ventaja de sólo 7 segundos sobre el rapidísimo Frans Verhoeven y su BMW. El duelo a distancia entre ambos pilotos se prolongaba hasta la línea de meta, donde Verhoeven se imponía por tan sólo 3 segundos.
Con ésta, el holandés suma su tercera victoria de etapa en un Dakar tras sus triunfos en Puerto Madryn y Copiapó el año pasado. Una victoria que ayudará al piloto a olvidar los percances sufridos durante las dos primeras etapas. Para aquellos interesados en las estadísticas, mencionaremos que la última victoria de una moto BMW en un Dakar se remonta a 2001, cuando Cyril Despres, el líder de la actual edición, se alzaba con el triunfo en Tambacounda.
En la parte negativa destacar el abandono de Pellicer. El castellonense se situaba en la séptima posición provisional a su paso por el CP1, ya en el Km 102 su tiempo distaba del primero a 4’09”, undécimo en esos momentos. Cuando debía aparecer por el siguiente punto de control, Pelli se retrasaba minuto tras minuto, hasta que finalmente la organización colgaba su nombre en la lista de abandonos. Trasladado en helicóptero hasta el vivac del Autódromo El Zonda, Pellicer llegaba con un hombro dislocado y los ligamentos de la rodilla izquierda tocados
Debido a una caída sin consecuencias en la especial, Miguel Puertas caía hasta el puesto 29 de la general tras acabar la especial en sexagésima posición: "Una etapa que ha sido muy traicionera, si nos fijamos en las caídas y pilotos perdidos, aunque era más el polvo y las condiciones tan duras del terreno lo que hacían muy difícil la navegación y en consecuencia seguir el rumbo. Además el terreno tenía muchos cortes, desprendimientos, pequeños cañones de ríos secos… ha sido muy difícil.
He sufrido una caída pero no ha pasado nada, afortunadamente, salvo la pérdida de treinta minutos, tan valiosos. Salí rodando bien, pillé a dos pilotos que tenía delante, a pesar del polvo levantado que había al principio de la especial, estuve rodando solo y muy bien hasta el kilómetro 120, que por culpa del polvo levantado por la pasada de Bianchi y también por las piedras del camino, se me abrió el punto del GPS, intenté hacer un recto, que se dice, pero a 400 metros había un cortado de unos diez metros de profundidad al que caí, no tuve más remedio entonces que bajar por el río y para peor fortuna me colé en un pequeño cañón del río, por lo que me quedé atrapado sin poder salir. Tardé casi 30 minutos en poder sacar la moto de allí, con un calor sofocante de 50ºC. Cuando lo conseguí cogí de nuevo el punto y terminé la especial a ritmo de carrera, pues todavía quedaban 90 km. para terminar.
Muchos pilotos después de una caída así con tantos minutos perdidos se desmoronan. Yo intenté que no se me cayera el ánimo tras este problema, por lo que hice un gran esfuerzo mental y no me dejé llevar ni me abandoné, sino que luché para seguir en carrera como uno más, volviendo a adelantar pilotos y pensando en lo que ya tenía conseguido y lo que aún podía conseguir. Remonté varios puestos a pesar de los pocos kilómetros restantes.
Echando un vistazo a la general, Pedrero sigue ocupando la décima posición, a tres horas y doce minutos de Despres, siendo así nuestro mejor piloto clasificado en este Dakar 2010.