¡Juer, tienes todo el derecho del mundo a estar decepcionado!
Sólo faltaría que yo te dijese como debes sentirte

Pero la cosa, aunque no fue tan satisfactoria como nos gustaría podemos interpretarlo en sentido positivo.
Vamos a ver, ¿qué tengo yo en común con el Sr. Barragán? Él quiere entrenar motocross. Necesita circuitos. Necesita instalaciones fijas; porque los circuitos improvisados en el medio natural son ilegales. Yo no necesito circuitos. Sólo quiero que me dejen ir desde X hasta Z por caminos más o menos complicados. Entonces, ¿qué pintamos el Sr. Barragán y yo un sábado en Madrid? Pues quizá pintemos algo si pensamos que la unión hace la fuerza en lugar de ir cada uno por libre.
Por primera vez (y si me equivoco, que alguien me corrija) hemos estado juntos crosseros, trialeros y endureros.
Por primera vez (y si me equivoco, ya sabeis...) nos hemos manifestado juntos moteros de todas las partes de España
[aunque alguna vez hubo actos simultáneos en varios puntos del país)
Ha sido esto suficiente. ¡Pues desde luego que no! Pero al menos deja abierta la puerta a seguir haciendo cosas.
Y ya he dicho que empiezo a dudar que este tipo de actos sirvan para algo y que tal vez haya que endurecer el tono de las propuestas.
A lo mejor lo que hay que hacer es llevarse un spray de pintura roja y una plantilla y pintar el logo en sitio estratégicos. No sé, la laguna de Peñalara, el camino Schmidt... y avisar a Alfredo Merino y a Ecologistas en Acción cuando lo hayamos hecho.
O hacernos una foto de grupo, quince motos en La Barranca (eso sí, con pasamontañas y las matrículas cubiertas)
Y luego a los periódicos a decir que, ya que nos tratan como delincuentes que al menos valga la pena. Y si te van a poner 500 € de multa por circular por un camino, que te los pongan por subir, digamos al Arcipreste de Hita.
A lo mejor ese es el lenguaje que entienden. O a lo mejor estoy diciendo una sarta de barbaridades de mucho cuidado. Seguramente sea lo segundo ¡no lo sé!
Pero, bueno, vamos a ser medianamente optimistas...